Los más perjudicados con esta decisión son Peter y Bobby Farrelly, que tardaron diez años en convencer a los estudios MGM de realizar 'Los Tres Chiflados', y recién en marzo de este año consiguieron la aprobación. Penn fue elegido para interpretar a 'Larry', Jim Carrey a 'Curly', y Benicio del Toro a 'Moe'. Los productores ahora deberán decidir si eligen a otro actor para el proyecto, o esperan a Penn.
En ese período el actor intentará abocarse, en especial, a la relación con su esposa Robin Wright Penn, de quien estuvo a punto de divorciarse dos veces entre 2007 y 2009.
La pareja lleva trece años de matrimonio, y probablemente este tiempo de descanso los ayudará a recomponer lo que no funciona.